Una historia ridícula
Hoy, mi primer día de vaciones, fui al aeropuerto para viajar para mi ciudad natal, Campo Grande. Me levanté temprano, cerca de tres horas, y desplacé hasta Guarulhos, donde saldría mi vuelo. En el check-in, soy informada que estoy solo 24 horas adelantada. En verdade, mi billete es para mañana y no hoy. ¡Qué ridículo! Soy una tonta.
Comentarios