He sido scout cuando era quinceañera. Fue una época muy divertida de mi vida. Yo participaba de campamentos, donde conocí mucha gente. Empecé en el movimiento porque un cantante que me gustaba muchísimo habló sobre el asunto en un concierto. Así que busqué informaciones e ingresé en un grupo llamado "Paulo VI". Hoy ese grupo no existe más. Sin embargo, no me olvidare de los momentos en que pasé con mis compañeros en el bosque, "alrededor del fuego". Ni tampoco puedo olvidar de nuestros viajes, de las actividades, de los juguetes y fiestas, siempre al sonido del cantante que me estimuló a seguir, por un tiempo, el camino de Baden-Powell, el creador del scouting.
Hoy fui al cine asistir una película japonesa llamada Okuribito . Es una obra ganadora de muchos premio. Lo más importante, creo, es el Oscar de Mejor Película Extranjera de 2009. A mí me encantó el trabajo de arreglar los difuntos. Una actividad que exige cuidado, paciencia y sensibilidad. El ritual también es muy lindo. Estoy ahora a pensar como es difícil despedirse, para siempre, de una persona querida.
Hoy estoy con ganas de hacer algo en mi cocina. Compré unos limones y voy a preparar una receta con limones. Tal vez una tarta con pocas calorías. ¡Qué delicia!
Estoy en São Paulo hace poquito más de un año. No conosco muchos barrios, ni sitios muy lejos de mi casa. Tampoco he visitado todos los puntos turísticos. Aún soy una forastera. São Paulo no es la ciudad de mi corazón y no pienso en vivir acá para siempre. Sin embargo, hay algunos lugares que me gustan muchísimo. Uno de ellos es la Librería Cultura. Ya he estado en El Ateneo, en Buenos Aires, pero - para mí - no hay otra más bella. A José Saramago le encantó la librería cuando estuvo en São Paulo en el año pasado. Él escribió sobre el asunto en su blog : "La Librería Cultura es una obra de arte". Concuerdo con Saramago.
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