Hoy fui al cine asistir una película japonesa llamada Okuribito . Es una obra ganadora de muchos premio. Lo más importante, creo, es el Oscar de Mejor Película Extranjera de 2009. A mí me encantó el trabajo de arreglar los difuntos. Una actividad que exige cuidado, paciencia y sensibilidad. El ritual también es muy lindo. Estoy ahora a pensar como es difícil despedirse, para siempre, de una persona querida.
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